Cómo mejorar tu relación de pareja en 1 hora

He vivido con Ivón desde hace 13 años. Y puedo decir, desde mi perspectiva, que hoy siento conocerla hace apenas 9 meses. Al principio, fue una relación obsesiva en la que nos buscábamos para estar todo el tiempo juntos. Esperar un mensaje, una llamada, vernos de 9 am a 9 pm y hablar por teléfono de 9 pm a 9 am. En fin, es parte del proceso que todas las parejas pasamos (o eso creo). Y voy a escribir desde mi perspectiva. Tal vez ella haya vivido y sentido las cosas de diferente manera pero si logro convencerla, publicaré su historia. 

Sin duda alguna, Disney y Hollywood nos han implantado en el cerebro la idea de un amor romántico nada convencional. Muy imaginario y que solo sucede con efectos especiales. Un tiraje de película donde la mujer espera ser salvada por un apuesto héroe. Es rescatada (de cualquier situación) para vivir felices por siempre. Pfff, si la vida real fuera así, no existirían, los psicólogos, los fármacos, la cerveza, los bares, los amigos, las amigas, el helado, entre otros muchos otros inhibidores del dolor causado por el amor y las decepciones causadas por esas expectativas hollywoodenses. 

La mayoría de las personas creen que la pareja ideal es un apuesto hombre, fuerte, caballeroso (que abra la puerta del carro), trabajador con dinero, para que te compre flores, te regale cosas, te lleve a desayunar, comer y cenar, que te haga feliz, que te diga que te ves bonita, y todo eso para decir con “orgullo” que te ama. Esto en el caso de las mujeres. Y en el caso de los hombres, una mujer que, para empezar, tenga las “medidas perfectas” (90-60-revienta), sepa cocinar, lavar ropa blanca sin perjudicarla, cuidar a los hijos, hacer tarea con ellos, atenderte como niño chiquito, planchar tus camisas, y muchos etcéteras. Por esta razón, y muchas otras, es que muchas parejas llegan a terminar con su relación por creer que no satisface sus necesidades de pareja ideal. Por creer que mi pareja debe ser como yo quiero que sea porque yo tengo la idea de que así debe ser una pareja. Esto, no es nada más que el ego proyectándose hacia el exterior. Y el ego no tiene nada que ver con cómo soy, sino con cómo quiero que sean los demás, en este caso, mi pareja. Si no me amas como yo quiero que me ames entonces no me amas (esto es muy común). Pero también tiene mucho que ver con lo que te dijeron en tu niñez acerca de lo que es el amor y la pareja; o con lo que viviste con tus papás o, lo que has aprendido y experimentado con tus parejas actuales.

La primera palabra que asociamos cuando escuchamos la palabra “pareja” es amor; y viceversa. Porque creemos que el amor es el único elemento que sostiene o destruye las relaciones de pareja. Debemos tener en cuenta que el amor es un proceso complejo que tiende a evolucionar (y que no es exclusivo de las parejas). Pasando desde la atracción sexual, hasta el desenamoramiento o pérdida de interés, pero ¿por qué perdemos el interés? Sencillo, porque siempre haces lo mismo. Podemos descubrir infinidad de razones por las que las personas deciden terminar con sus relaciones, y no nada más por ego o por monotonía. Ya sea porque sus intereses son distintos, por otras parejas, porque tus hijos ya están grandes y ahora es momento de tomar acción para separarte, porque tu círculo social te orilló a hacerlo, por violencia, por amor propio (esta sería la única y mejor opción), en fin, existen infinidad de razones y no me quiero detener en esto. 

Todo esto son construcciones sociales que con el tiempo vamos normalizando y creyendo que son parte de nuestra naturaleza humana. Cuando una idea, hecho  o fenómeno se planta en nuestro cerebro, le damos un significado de acuerdo a nuestra experiencia y al compartir con el mundo ese significado, porque resuena tan fuerte en nosotros que sentimos esa necesidad de compartirlo, es cuando creamos constructos sociales. Incluso, todo lo que estoy escribiendo es parte de un constructo social implantado en mi cabeza de manera voluntaria. 

Sin embargo, en los asuntos de parejas, dejando a un lado el amor, que sí es importante claro, pero no vista como Disney o Hollywood, sino desde el punto de vista filosófico, neurológico y científico, debes hacerte la siguiente pregunta ¿Qué debo hacer para mejorar mi relación de pareja? (porque la realidad es que llegan a un punto en que la relación se estanca y hay que buscar la manera de liberar el bloqueo). Y para responder hay que tomar en cuenta primero una premisa: Existen dos maneras en que puedes mejorar, evolucionar o transformar cualquier área de tu vida. La primera, reflexionas y transformas o, la segunda, tu situación te va a doler tanto que te va a obligar a cambiar o, las dos al mismo tiempo. 

Algo que agradezco inmensamente en lo que va del último año es la pandemia, aproveché el caos que creó para reflexionar y tomar consciencia acerca de lo que estaba haciendo con mi vida personal y con mi vida de pareja y familiar, porque en definitiva, considero que debe haber un equilibrio entre estos tres aspectos que conforman tu vida. De manera personal, yo me situé en un punto de inflexión en el que por varias ocasiones le pedí a Ivón que nos divorciaramos. A veces, el ego y la falta de conciencia plena acerca de quién eres, a dónde quieres ir y con quién, te hunden en el terreno de la desesperación, la angustia, el terror, y crees que la mejor salida es: la separación. Y bueno, no te juzgo si crees que eso es lo mejor para ti, al final de cuentas, cada quien es responsable de su vida. 

Pero volviendo a la pregunta de ¿Qué tengo que hacer para mejorar mi relación de pareja? Es la que yo me hice en esos momentos de desesperación. Y caí más en conciencia cuando al haber estudiado por mucho tiempo técnicas de comunicación y haberlo aplicado por mucho tiempo en mi trabajo como mediador, me dije: Josué, cómo es posible que sabiendo lo que sabes no puedas aplicarlo en tu propia casa. Y fue ahí donde encontré la respuesta y solución a mi problema. Tuve por mucho tiempo la solución en mis  manos y nunca quise ocuparla. Fuimos en algunas ocasiones con una psicóloga y me di cuenta que no importa con que especialista vayas, si no tienes la voluntad de cambiar, nada ni nadie lo hará por ti, ni para ti. Después de esa reflexión (que aún sigue presente todos los días), decidí hablar con Ivón acerca de nuestra relación. Platicamos en muchas ocasiones y nos dimos cuenta que en realidad lo que nos faltaba era mejorar nuestra comunicación. De aquí deriva el énfasis que pongo sobre la importancia de la comunicación en cualquier relación personal. Y después de horas, noches y días de platicar sobre nosotros, nuestra vida personal, vida en común como familia y como pareja, tomamos acuerdos que a la fecha de hoy nos han ayudado mucho. El primer acuerdo, es aprender a tomar acuerdos previos para evitar conflictos más grandes. Y el segundo, dedicarnos un tiempo para nosotros solos. 

Aquí es donde cobra sentido el título de este artículo. Si quieres, con voluntad plena, mejorar la relación con tu pareja, dedícale, al menos, una hora a la semana. Una hora en determinado día en el que van a tener una cita. Designen, de mutuo acuerdo, un día de la semana y una hora para agendarlo todas las semanas. Durante esta hora, van a conversar sobre lo que quieran llevar a la mesa. Planes de futuro, personales, familiares, hablen del amor, de ustedes, de cómo fue su semana, de lo que se les antoje. El objetivo principal, es que se enfoquen solamente en ustedes, sin hijos, sin celulares, ni distracciones. Si tienen la oportunidad de ir a un café, restaurante, o un parque, es un plus que les da para conectar mejor entre ustedes, porque acudir a lugares nuevos y fuera de casa los lleva a crear experiencias nuevas que los conecta más como pareja. Este ejercicio semanal, es un tantra para recargar energías positivas. Estas nuevas experiencias les va a permitir desarrollarse como pareja, como personas, les da confianza en el hecho de que pueden mejorar y transformar su relación y les ayudará a desarrollar la mejor de las herramientas que como seres humanos llevamos innata a nosotros: la comunicación. La cual, te ayuda mucho para resolver conflictos con tu pareja.

Así que bueno, espero te haya servido esta pequeña recomendación y no dudes en ponerla en práctica. Vale más salir y fallar que quedarse estacionado en el mismo lugar. 

Déjame tus comentarios y si consideras que esto le puede servir a alguien por favor ayúdame a compartirlo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: