4 cosas que odio de ti. La relación entre el conflicto y el estrés

¿Alguna vez has escuchado que el conflicto es inherente al ser humano? Bueno, pues así es. Todos los días vivimos inmersos en conflictos internos o externos. Si hoy te levantaste y no sabías que ropa ponerte para ir a trabajar, ¡felicidades! haz procreado un bonito conflicto interno. Puede parecer nada el ejemplo pero algo tan sencillo puede causar estrés en tu cuerpo. Ya sea porque no tienes más ropa, porque la que tienes ya no te gusta o, ya no está de moda, porque la que te cae mal en la oficina tiene una blusa igual y desde que la compraste no te la pones, en fin, razones puedes inventar muchas, pero vayamos a algo más serio.

Cuándo surge una discusión con tu pareja, con tus hijos, con tu jefe, con tus trabajadores, con tu vecino o, incluso, en la calle por un choque de tránsito, ¿sientes alguna de las siguientes emociones? Enojo, desesperación de no saber qué hacer, angustia, tristeza, incertidumbre, preocupación; y cómo consecuencia de ello surgen gastos económicos (sobre todo si se trata de un juicio), daños emocionales, físicos o morales a segundas y terceras personas, enfermedades, dolores de cabeza, presión arterial, baja o alta, tienes que poner atención a esas alarmas, porque pueden llevarte a desastres emocionales, psíquicos y físicos que cambiaran tu vida.

Pero primero, aquí te van algunos números. En una encuesta que se hizo en México respecto de la perspectiva que tiene la gente del sistema de justicia, se arrojaron los siguientes datos:

  • El 41% de las personas que están dentro de un proceso judicial han manifestado presentar enfermedades derivadas del estrés que el mismo proceso les ha ocasionado. 
  • El 39% han manifestado verse afectados en sus recursos económicos por gastos de pago a abogados, y todo lo que implica llevar a cabo un proceso jurisdiccional (como dejar que la autoridad le de una que otra mordida a tu sándwich en el recreo), así como dejar de percibir ingresos o pérdida de empleo por la misma situación.
  • El 44% ha roto todo tipo de relación y comunicación con su contraparte en el juicio, inclusive, muchas veces se trata de relaciones familiares y eso es lamentable porque pueden dañarse generaciones futuras y; 
  • El 10% ha manifestado haber abusado del alcohol o de alguna sustancia psicotrópica por causa de alguna, o todas, de los porcentajes anteriores.

La salud en México es un tema al que no se le pone mucho interés porque no es algo que, culturalmente, nos preocupa sino hasta cuando la enfermedad ha atacado nuestro cuerpo o mente.

La salud en México es un tema al que no se le pone mucho interés porque no es algo que, culturalmente, nos preocupa sino hasta cuando la enfermedad ha atacado nuestro cuerpo o mente. Sin ir tan lejos, el ejemplo más claro es la actual pandemia que estamos atravesando, sí, por si no lo sabías todavía estamos en el bucle de una pandemia que difícilmente va a terminar si sigues yendo al cine o haciendo fiestas, aunque digas que solo es de tu familia que está conformada por 50 gentes, pero bueno, así de absurdo e incoherente es el ser humano. No te preocupes, no es tu culpa, es la naturaleza… Y como decía Doña Carmelita (o sea mi abuela): “Después de ahogado el niño quieren tapar el pozo y ya pa’ que

Y continuando con la prevención, el conflicto, como elemento natural del ser humano, también es un factor determinante en la salud de las personas si no es bien gestionado a tiempo, (pero bueno, es absurdo esto que estoy diciendo porque en realidad nadie es consciente del problema sino hasta cuando empiezan los dolores de cabeza). Pero veamos, si no se atiende a tiempo el conflicto, y procuran prevenir la escalada del mismo, corren el riesgo de que se polarice al grado de llegar a lastimarse moral y hasta físicamente, hasta el extremo de cometerse delitos como violencia familiar, abuso, lesiones, homicidio.

Pero no quiero situarte tan lejos, mi intensión es que puedas identificar el conflicto latente porque es donde todavía puedes prevenir que el conflicto escale y explote, pues de lo contrario, puedes toparte con enfermedades físicas, emocionales (somatizadas), cognitivas, neuronales, psíquicas, psicológicas, y todas aquellas que surjan en detrimento de la calidad de tu vida. Pero, ¿Cómo el conflicto genera todo esto? Bueno, a mi consideración, salvo que tu opines algo distinto (porque no soy médico, psicólogo, psiquiatra, pero lo he visto en mi práctica y en mi vida personal), existen 4 cosas que el conflicto odia de si mismo, y te darás cuenta que en realidad el conflicto que tienes con la otra persona no es con ella, per se; sino con la cadena de reacciones físico-emocionales que provoca en ti el mismo conflicto por no resolverlo a tiempo.  

En realidad el conflicto que tienes con la otra persona no es con ella, per se; sino con la cadena de reacciones físico-emocionales que provoca en ti el mismo conflicto por no resolverlo a tiempo.

La ira

La ira, o enojo, es la emoción más radical del ser humano. ¿Conoces a Hulk? ¿El super héroe verde de Marvel? Ah, pues él es la representación cómica de la ira porque cuando la persona (Profesor Banner), se enoja, se convierte en el monstruo verde incontrolable que al regresar a su estado humano, no recuerda nada de lo que pasó porque no es consciente de las acciones de Hulk. Pierde totalmente la consciencia de lo moral y éticamente correcto, llevándolo al estado animal profundo que todos tenemos. Uno de los mayores disparadores de la ira es verse en una situación de peligro o amenaza. La ira desenfrenada es capaz de suprimir en el ser humano la capacidad de raciocinio y nos convierte en una persona distinta a la que comúnmente eres. Un arma humana incontrolable y totalmente irracional. En ese sentido, al verse amenazados por alguien (específicamente en un conflicto), surge una desconexión de la realidad con nuestros pensamientos y sentimientos y nos lleva a reaccionar de una manera que puede llevarnos a dañar a otras personas. 

La preocupación

La preocupación, es una tensión de nuestro raciocinio que tiende a activar una actitud de acción o de pasividad ante eventos desconocidos que por miedo pueden paralizarnos o actuar en el momento. De la palabra, podemos aducir que se trata de una proyección a futuro que no necesariamente suceda como creemos que sucedería, pre (antes de) -ocupación (actuar o hacer), pero, no hay que confundir con prevenir, porque la prevención va enfocada a la evitación de malestares, por ejemplo, podemos hacer acciones preventivas ante accidentes de tránsito como respetar las reglas de tránsito; y preocuparse es proyectar un futuro incierto que no tiene validez en la realidad actual. Es echar a volar la imaginación más de la cuenta. ¿Alguna vez viste la caricatura de “Coraje, el perro cobarde“? Bueno, es un perro que vive preocupado y ansioso todo el tiempo porque imagina sucesos un poco alucinados (zombis, fantasmas, monstruos, extraterrestres), que aparentemente existen en su imaginación porque sus dueños nunca se percatan de esos evento anormales. La preocupación es un tipo de ensayo en el que se visualiza a futuro lo que podría salir bien, o mal, respecto de una determinada acción que bien puede depender de nosotros o de factores externos. Cuando estás a punto de presentar un examen pero sabes que no estudiaste, la preocupación se apodera de tu mente y empieza a imaginar cosas que pueden ser ilusorias y angustiosas. O en un conflicto, la preocupación se apodera de ti cuando no sabes el resultado del juicio, y empiezas a imaginar lo peor que puede resultar de la situación, y eso genera ansiedad y estrés, pero veamos un poco más a fondo estos dos.

La ansiedad

Este componente es una consecuencia de la preocupación, y puede ser muy dañino para nuestra psique. El sólo hecho de pensar en lo que podría suceder si estás en medio de un juicio de divorcio e imaginas que te pueden quitar a tus hijos, genera un estado de preocupación por imaginar cómo sería tu vida sin ellos y consecuentemente, se dispararía la ansiedad para prolongarse en el tiempo, haciéndose crónica. La ansiedad es como una preocupación que dejas prolongar en tiempo y se convierte en algo tan “normal” en ti que lo internalizas y lo haces parte de tu ser. Esto desencadena muchas veces trastornos o fobias que perjudican la vida normal de una persona, por ejemplo, el delirio de persecución. En las personas que han sido víctimas de secuestro, desarrollan este delirio por creer que todo el tiempo alguien las está siguiendo. Pero sin ir tan lejos, el conflicto puede causar sesgos cognitivos en las personas como la negación y justificación de sus actos, emociones aflictivas como la ira o, alexitimia, que es la perdida de la capacidad de sentir empatía por otros. Dentro de sus consecuencias, encontramos taquicardia, falta de aire, sudoración, sensación de cansancio, entre otras no tan graves.

El estrés

Por su parte, el estrés es como el último escalón de las consecuencias psicoemocionales del conflicto (no es determinante esto), que suele ser el resultado de los tres estados anteriores cuando se plantan de manera crónica en nuestras vidas. El estrés es el estado psíquico que surge de un momento a otro, por ejemplo; si tu peleas con tu pareja, ese momento se vuelve estresante porque te está llenando de enojo o frustración el mismo suceso, puede resolverse esa discusión y el estrés desaparece, pero, si las peleas son constantes, el estrés te va surgiendo en cada discusión de manera intermitente (¿alguna vez jugaste con el foco de un cuarto a prender y apagar como si fuera una disco o antro?, pues así funciona el estrés intermitente); si pelean diario, diario sentirás estrés, y ese estrés se convertirá en algo intrínseco en tu mente, es decir, se convertirá en estrés crónico, hasta el punto de llevarte a la desesperación incontrolada y puede ser grave porque subyacen enfermedades más serias como la diabetes, obesidad, presión arterial, problemas de la piel, problemas menstruales, insomnio, dolores de cabeza, y todo esto requiere de más cuidado y control emocional.

Como te habrás dado cuenta, la ira, la preocupación, la ansiedad y el estrés son elementos que forman una bomba nuclear para las personas que están en cualquier tipo de conflicto y puede ser tan devastadora que muchas veces afectan gravemente a las personas que más amamos, como a nuestros hijos, y no nos damos cuenta o, no nos importa porque estamos tan cegados por el orgullo y el ego, estúpidos, de querer hacer sufrir a la otra persona. 

A manera de conclusión, y solución a todo lo anterior, recomiendo llevar sus conflictos con personas especialistas en métodos de mediación y conciliación. En los Poderes Judiciales de todos los estados existe el servicio de mediación GRATIS, y también existimos los privados, pero fuera de esto, es importante que valores y actúes antes de que el conflicto traspase las fronteras de lo “permitido”. Una opción es acudir a mediación antes de que el conflicto se polarice y puedan resultar lesionados, física y emocionalmente, todas las personas que te rodea. La otra opción y, también la más sabia, es acudir a terapia para ayudarte a controlar la ira, la ansiedad y el estrés de una manera más profesional, sobre todo si ya es crónico. 

Se ha tenido la falsa creencia de que la mediación es una terapia, pero no lo es. ¿Tiene efectos terapéuticos? Sí, sin duda, porque la base de la mediación son el diálogo y la comunicación, y como tal, la comunicación es expresar todo aquello que tus ideas, emociones y pensamientos desean manifestar, y ¿apoco no sientes que te liberas de una enorme carga emocional cuando le cuentas tus problemas a alguien? Pues eso hacemos en mediación, ayudarte a expresar tus sentimiento y pensamientos y tratar de que la otra persona visualice las cosas como tu lo estás viviendo, en otras palabras, procuramos generar empatía y comprensión entre las personas. Sobre este tema de la comprensión te invito a leer mi artículo que publiqué hace unas semanas: La importancia de la comprensión en la comunicación.

Si te ha gustado este post, te invito a que lo compartas si crees que le puede servir a alguien y espero tus comentarios también. Si eres un profesional de la salud, ojalá puedas aportar algo a este artículo o, si crees que los 4 elementos no funcionan así, agradeceré mucho tu aporte. ¡Saludos!

P.D. Gracias por llegar hasta aquí y leer.

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