Para ti ¿Qué es conflicto?

El conflicto es inherente al ser humano, es parte de la misma naturaleza que nos rodea como un aliciente para nuestra evolución

En el artículo pasado, las 5 dimensiones del conflicto, te explicaba el comportamiento del conflicto de acuerdo a la intervención de las personas; las características que las diferencia, y la manera en como va desencadenando problemas colaterales, que lleva a desacuerdos sociales, incontrolables, y muchas veces provocando un caos difícil de resolver. Así que, partiendo de esa información, creo que es bueno darle un concepto al conflicto pero, desde mi experiencia (laboral y personal). Al final, también tú puedes dar tu concepto de acuerdo a tu experiencia.

Tengo 33 años y, al igual que tú, y que toda persona en todas sus conjugaciones; durante toda mi vida he experimentado conflictos en casa desde el momento en que nací, es más, desde antes de mi nacimiento. Como seres humanos estamos inmersos en dinámicas interaccionales con otras personas que, aunque tratemos de evitarlas, siempre encontraremos puntos de inflexión que nos llevarán al choque de ideas y pensamientos que, al final, desencadenan conflictos que se vuelven parte de esa misma interacción humana. 

Pero veamos, el primer lugar donde encontramos esas múltiples situaciones conflictivas es en la familia. Sí, es en ese núcleo donde encuentras relaciones ricas en problemas tanto contigo misma/mismo, como con tus padres, tus hermanos, hijos, etc. Es donde conoces todo acerca del conflicto y, también, donde aprendes a darle un significado para el resto de tus relaciones interpersonales fuera de ese núcleo, porque lo que se aprende en casa, se replica en la calle (esta idea no es determinante). Para bien o para mal, es en la familia donde constituimos el significado del conflicto, es decir, si es bueno o malo; donde aprendemos a responder o reaccionar ante situaciones conflictivas, con palabras o con agresiones; donde tomamos acciones para beneficio propio o colectivo y; también, donde aprendemos a desentrañar la importancia, o no, que tiene el conflicto en nuestras vidas. 

Desde mi experiencia tuve la fortuna de tener un padre que supo compensar la disciplina cuasi militar, (digo cuasi sólo porque nunca lo fue), pero también fue un padre que supo acercarse a mí para conversar. Muy a pesar de su corta edad (17 años cuando yo nací), supo en su inteligencia innata, ser un padre comprensivo, compasivo, que me preguntaba antes de aplicar algún castigo por mis conductas rebeldes y, sobre todo, sabía equilibrar los límites con los permisos. Puedo decir ahora que mi padre fue una persona restaurativa sin saber él mismo que lo fue. 

Esa educación introdujo en mí la variabilidad de ver el conflicto como una oportunidad, como un suceso positivo que puedo aprovechar para bien; aún cuando las cosas no vayan como espero soy paciente y sé esperar el momento oportuno para crear. Apoyo la idea de que el conflicto es inherente al ser humano, que es parte de la misma naturaleza que nos rodea como un aliciente para nuestra evolución. Soy creyente de que el conflicto destruye para, necesariamente, volver a construir (esto desde la óptica del determinismo); si no hay caos no veremos opciones de solución para mejorar. Es parte de su ciclo natural, como si el conflicto fuera un ser inerte con inteligencia propia que sabe exactamente cuál es su propósito. Por lo tanto, creo que el conflicto no destruye relaciones humanas, la especie es quien usa el conflicto para destruirlas (esto desde la óptica del voluntarismo), y eso es ir en contra de la naturaleza, per se, del mismo conflicto. Con esto quiero decir que como seres humanos tenemos que actuar conforme a la naturaleza porque en la misma naturaleza está la solución, en la palabra; la naturaleza nos ha dado el poder de la palabra.

Todos los días experimentamos conflictos en sus tres variantes (intrapersonal, interpersonal y social); si todas las mañanas despiertas porque el trabajo donde estás no te gusta, se trata de un conflicto intrapersonal; si antes de salir de casa peleas con tu pareja, eso es un conflicto interpersonal porque ya están involucradas dos personas en un mismo suceso; y si camino al trabajo hay bloqueos por manifestaciones de personal de  salud para exigir mejores prestaciones, se trata de un conflicto social. En todos los lugares donde tengas interacción comunicativa con otro ser humano estás propenso a experimentar cualquier tipo de conflicto; es más, hasta en tus sueños cuando sientes amenaza, eso ya genera un conflicto que tu cerebro asimila como amenaza real; si alguna vez has soñado que tratas de escapar de algo o alguien y no puedes correr, eso genera un conflicto, mejor conocido como “pesadilla”.

El conflicto es algo que por más que trates de evitar, creo que es imposible preverlo; prevenirlo puede ser que sí, atendiendo a la dinámica interactiva de todos los involucrados, de las perspectivas individuales y, del nivel de cooperación que cada uno esté dispuesto a aportar, y en esa interacción podemos encontrar la manera de prevenir su escalada o alcanzar su polarización. Pero, prever el conflicto para prevenirlo, ni viajando al pasado podría suceder.

Desafortunadamente, en mi niñez, nunca nadie me explicó cómo funcionan las relaciones humanas y mucho menos qué es y cómo funciona el conflicto. Bueno, tal vez estoy exagerando un poco tomando en cuenta que en los años 80 ‘s, 90’ s, no era un tema que se le pusiera mucho interés (si hoy no lo es, menos antes), sobre todo porque no existía el internet como medio masivo de información; y mucho menos, se le tomaba tanta importancia al conflicto como un tema importante para explicar a los hijos. Por eso, propongo la importancia de hablarle a los hijos, desde su infancia, sobre el conflicto, como funciona, y cómo solucionarlo. 

Y bueno, tomando en cuenta todo lo anterior, trataré de dar un concepto (o varios), de conflicto que incluya mis pensamientos desembocados:

El conflicto es un elemento, natural, normal e inherente al ser humano que surge en la individualidad de una persona o, de la interacción relacional entre dos o más personas por el choque de egos (ideas, pensamientos, creencias, valores), o por falta de comunicación entre ellas; predominando las posturas antagónicas. También, puede surgir por estructuras sociales, políticas, culturales, geográficas, entre dos o más grupos de personas convirtiéndose en conflictos sociales (locales, nacionales, internacionales o mundiales). Cuyos elementos a tomar en cuenta para solucionarlo son las emociones, las necesidades y la cooperación. 

Ahora, sé que ese concepto suena muy rebuscado y retórico pero, trataré de ser un poco más claro, el conflicto es un choque de ideas que pueden surgir en ti cuando te molesta la música del vecino a las 12:00 am, que a su vez puede escalar en generar un conflicto directamente con ese vecino si vas y lo insultas y, también, puede generar un conflicto más grande entre tú, el vecino y el resto de los vecinos que viven en el fraccionamiento si alborotas a los demás para ir a atacar al vecino ruidoso. Ese conflicto puede solucionarse si se dialoga a tiempo y se toman acuerdos que todos los involucrados se comprometan a respetar siempre, por ejemplo, ir a la casa del vecino, exponerle lo que sentimos al no dejarte dormir porque al otro día tienes que levantarte muy temprano para trabajar (emociones y necesidades), y toman un acuerdo que puede escuchar música pero con volumen para él (acuerdos)

Creo que el conflicto es una construcción mental que hacemos de situaciones que nos desagradan, por no estar de acuerdo con uno mismo o con otras personas (aquí surgen los primeros desacuerdos), interpretando esos desacuerdos como amenazas, y esto puede llevarnos a creer que el conflicto es negativo, simplemente porque la sensación de amenaza a nadie le gusta, ni al animal más feroz de la tierra; lo que puede llevar a las personas a dañarse entre sí (física, moral, social, psicológicamente). Pero desde mi perspectiva, me gusta pensar que el conflicto, empírica y racionalmente, puede funcionar como una oportunidad de conocernos a fondo, tanto individual como colectivamente, para concatenar esos desacuerdos y así formar una nueva línea de pensamiento donde se tomen en cuenta las necesidades de todos y de nadie. 

El conflicto es, a priori, la oportunidad de conocer, cooperar y empatizar, con otros seres humanos. ¿Es una tarea sencilla? No, para nada, sobre todo porque hemos construido una sociedad individualista, pero tengo un sueño, un sueño en el que todos dejamos de mirar abajo o al cielo y comenzamos a mirar quienes están a nuestros lados, esas personas son las que importan para mejorar nuestra sociedad.

Así que te invito a que comentes cuál es tu concepto de conflicto, podemos encontrar diversas ideas y creencias pero que pueden ayudar a enriquecer la comprensión sobre el conflicto. ¿Crees que el conflicto es natural, normal e inherente al ser humano?

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