La dialéctica hegeliana y la mediación. Un modelo para armar

Voy a hacer una introducción a la dialéctica hegeliana y unirla con el método de mediación para resolver conflictos. Para Hegel, la dialéctica tiene tres momentos: tesis, antítesis y síntesis.

Mediar la comunicación y no el conflicto

Aquí aprendí dos cosas que quedaron en mi mente para siempre. Primero, que la mediación, y en general, todas las prácticas restaurativas, tienen un poder ilimitado que funciona con la energía de las personas. Y segundo, que la meta de la mediación es resolver el conflicto; su objetivo, tomar acuerdos, pero su propósito específico, es de restaurar la comunicación entre las personas; y esta parte siempre es la más compleja, la más ausente, pero también la más humana. La mediación gira en torno a la comunicación, no al conflicto.

Cómo mejorar la comunicación para resolver conflictos

Mejorar la comunicación para resolver conflictos es un sendero profundo y delicado que inicia con la primera caseta de cobro o peaje que es: tu mismo o misma. Así es, si quieres aprender a resolver conflictos con las personas que te rodean primero tienes que aprender a cambiar la comunicación que tienes contigo mismo o misma.

El conflicto es ¿destrucción o transformación?

“La materia no se crea ni se destruye, solo se transforma”, de esa manera es como se le conoce a las reacciones químicas que sufre la materia traducidas en cambios físicos y químicos. En realidad no sé absolutamente nada de química, pero me atrevo a señalar dicho principio como una introducción comparativa a un principio (según yo), que tiene que ver con el conflicto (y aquí sí sé algo más o menos), y es que, creo que en tratándose de conflictos personales, el ser humano sí se destruye pero para crear y transformarse.

¿Es la mediación una filosofía?

La mediación es una filosofía de vida porque nos enseña a vivir en sociedad, a desarrollar habilidades socioemocionales que forma una red de apoyo para aquellos que quieren mejorar sus relaciones interpersonales y formar seres humanos más empáticos, más compasivos, más solidarios, más tolerantes y más responsables de sí mismos.